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Shows | Lun, 14 de May de 2018

Ozzy se despidió del país en Obras

Fotos: Gentileza de Ross Halfin / T4F

Puede que sea el final de una historia que comenzó en este mismo lugar. Ozzy Osbourne volvió a presentarse en el país, y lo hizo en Obras Sanitarias al aire libre. El patio trasero del Templo del Rock donde, precisamente, había dado uno de los shows de su primera visita a Argentina en 1995 —el otro había sido en el Monsters of Rock, en Ferro—. En una fecha programada originalmente para GEBA, el cambio de lugar pareció cerrar un círculo con la que, esta vez promete ser al fin, será su despedida de los escenarios. La gira “No more tours 2” (segunda parte de la gira presentación de “No more tears”, primer amago)  durará hasta 2020. Esta vez es en serio, afirma Ozzy, aunque todas las almas que llenaron Obras en la noche del viernes quieran creer que habrá algo más.

Las visitas de Ozzy a Argentina son un claro ejemplo de cómo cambió el negocio de la música en los últimos años, que obliga a los artistas a salir de gira para generar ingresos. Ozzy había visitado el país esa única vez del ´95 y, en los últimos diez años, lo hizo seis veces más. Como solista en River 2008, GEBA 2011, Monsters of Rock 2015 y esta nueva fecha de 2018, mientras que con Black Sabbath se presentó en La Plata 2013 y en Córdoba y Vélez 2016. Próximo a cumplir 70 años en diciembre, cuando parecería que fue el final de Sabbath, ahora pretende serlo para su carrera solista. La novedad de esta gira, y un valor agregado fundamental, fue la presencia del guitarrista Zakk Wylde nuevamente en la banda, que solamente había estado en aquel show de River, en marzo de 2008.

Después de la presentación de Malón como banda invitada, a las nueve puntual se apagaron las luces y la pantalla gigante comenzó a disparar imágenes de la carrera de Ozzy, con la cruz de Black Sabbath en el medio del escenario, adoptando diferentes colores y dividiendo a la pantalla en dos. "¿Están listos para volverse loco?" preguntó Ozzy, "Dejen que la locura comience" fue la introducción del Príncipe de Las Tinieblas, antes de detonar "Bark at the moon". En un show que también fue visual, el juego de luces láser sobrevoló por sobre escenario y público, y los teclados de Adam Wakeman (hijo de Rick, tecladista de Yes) crearon el clima ideal para "Mr. Crowley". Después de "I don´t know",  llegó la primera gema de Black Sabbath en la noche, "Fairies wear boots", mientras la figura de Zakk Wylde comenzaba a agigantarse, el vikingo estaba endiablado, demostrando que su presencia es un plus indiscutible con respecto a las últimos shows que Ozzy dio en el país.

Dentro de un repertorio de clásicos indiscutidos e inapelables de su carrera solista, además de las tres canciones de Sabbath que sonarían en la noche, la lista de temas mostró pocas novedades, pero importantes. "Suicide solution" no falta nunca, pero fue una buena oportunidad para rescatar "No more tears" (la clásica intro de bajo a cargo de Rob Blasko Nicholson) ya que el nombre de la gira es un juego de palabras que nace de esta canción y de este disco, el segundo de Wylde con Osbourne. Sabemos de la capacidad de la banda, sabemos de la efectividad de una lista de temas que no admite discusión, la tercera pata en la que se apoya el show, y quizás la más variable, es la performance vocal del mismo Ozzy. Afortunadamente, en la primera parte fue impecable, mostrando una vigencia admirable y brillando, por ejemplo, en la balada "Road to nowhere".

 

Antes de "War pigs", Ozzy pidió que "pongan un poco de huevos". El clásico de Sabbath tuvo una versión instrumental extendida, que significó un descanso para Ozzy. Primero el entretenedor fue Zakk Wylde, que se mezcló con la gente mientras jugaba con pasajes de algunas canciones, que fueron de "Miracle man" a "Perry Mason". Seguido llegó el solo del baterista Tommy Clufetos, que le dio descanso al resto de la banda. En esta parte también hubo novedades, si antes la vuelta de Ozzy era con "Iron man" de Sabbath, ahora lo fue con "Flying high again", y seguida "Shot in the dark". En la recta final, otro clásico infaltable como "Crazy train", mientras Ozzy tiraba baldazos de agua, empezaba a arengar al público, para que pida "una canción más", y repetía su eterna muletilla "I love you all".

Para los bises restaba "Mama, I´m coming home", la otra balada de “No more tears”, con la guitarra acústica y después eléctrica de Wylde, que Ozzy no interpretó de la mejor manera, estando algo errático, sintiendo un poco el trajín del final. En ese modo también estiró hasta "Paranoid" —final habitual, tercera canción de Sabbath—, completando casi una hora cuarenta de show, con la sensación de que es todo lo que puede dar. No es el mismo de sus comienzos, pero se las arregló para llegar al final sin defraudar. ¿Si efectivamente fue el final? No lo sabemos, el tiempo dirá, pero todos los presentes en Obras se niegan a resignarse y se fueron ilusionados con que, quizás, podría haber algo más.

 

La lista de temas de Ozzy Osbourne en Obras (11/05/2018)

Bark At The Moon
Mr. Crowley
I Don´t Know
Fairies Wear Boots
Suicide Solution
No More Tears
Road To Nowhere
War Pigs
Solo Guitarra Miracle Man / Crazy Babes / Desire / Perry Mason
Solo Batería
Flying High Again
Shot In The Dark
I Don´t Want To Change The World
Crazy Train

Bises

Mama, I´m Coming Home
Paranoid

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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