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Entrevistas | Vie, 4 de May de 2018

`Si la canción es pobre no la podés maquillar´

 

Erasure llegó por primera vez a Rosario, y la fecha fue sin dudas una de las más importantes para nuestra ciudad en este primer semestre. Después de varias visitas al país, la última en agosto de 2011, cuando dieron dos shows en el Luna Park, el dúo británico formado por el cantante Andy Bell y el tecladista y cerebro musical Vince Clarke vuelve a Argentina. Erasure va a presentarse en Capital Federal otra vez en el Luna, el sábado 5 de mayo, y el desembarco en Rosario será al día siguiente, el domingo 6 en Metropolitano.

La confirmación del show local fue una buena excusa para charlar vía telefónica con el tecladista Vince Clarke, quien atendió a RosarioRock.com desde las islas británicas. "Estamos en medio de la gira por el Reino Unido, pero con muchas ganas de ir a Sudamérica", fue lo primero que dijo Vincent John Martin, apenas supo desde donde lo estaban llamando. Esas primeras palabras fueron suficientes para dejar en claro que, si bien vive en Nueva York actualmente, y desde hace ya varios años, está lejos de perder su acento británico. Tampoco su amabilidad y corrección, Clarke es todo un lord inglés, que fue miembro de Depeche Mode (es el autor de "Just can´t get enough") y del dúo Yazoo antes de formar Erasure.

Erasure nació en Londres en 1985, en ese mismo año grabaron el disco debut "Wonderland", que tenía los singles "Who needs love like that", "Heavenly action"  y "Oh L´amour". Sobre finales del ´86 lanzaron el adelanto "Sometimes" otro clásico que aparecería al año siguiente en "The Circus", que también tenía "Victim of love". Sobre finales de esa década y comienzo de los noventa, lograrían el derrotero de clásicos irresistibles, bailables e inoxidables, como "A little respect", "Chains of love", "Love to hate you", "Stop!" o "Drama". Después de esos primeros seis discos de estudio, de hacer de la electrónica y el pop directo y accesible una marca registrada, fueron a un sonido más experimental y, con mayor o menor trascendencia, publicaron discos regularmente por estos más de 30 años.

En el amanecer de la charla, cuando se le preguntó si conocía algo de Rosario, y se le pidió total sinceridad en caso de no conocer nada, Clarke respondió entre risas "no sé nada". Aunque después se sorprendió gratamente, y quiso saber algo más, cuando se le comentó que el mencionado hit "Oh L´amour" había llegado, sobre finales de los ochenta, a las canchas de fútbol en Argentina. "No lo sabía, es bárbaro, fantástico. ¿Qué equipo lo hacía? No soy un súper fan del fútbol, pero lo miro por televisión."

El dúo viene a presentar "World be gone", que salió en mayo del año pasado. El disco tiene diez canciones que se extienden por 39 minutos, y es el número 17 de un grupo que nunca dejó de editar música nueva. Se mantienen activos, prolíficos, creando constantemente, más allá de que el público siempre le pida los clásicos. Ante este comentario, Vince destacó que "es importante movernos, ir hacia adelante, no me gusta vivir del pasado, aunque disfrute mucho de tocar los viejos clásicos. Pero es aun más satisfactorio estar creando algo nuevo permanentemente, esa es la razón por la que hacemos discos nuevos."

El nuevo álbum marca un quiebre con respecto a los discos anteriores. Si bien el comienzo es con un hit bailable como "Love you to the sky", después tiene canciones con un tinte reflexivo, melancólico, que llevan a otros climas. Consultado sobre si fue una intención deliberada, el tecladista coincidió en que "decidimos no hacer otro disco pop bailable. Sino hacer algo que quizás tenga otros climas. También lo quisimos reflejar en las letras, sobre las cosas raras que están pasando en el mundo. Disfrutamos mucho de hacer este disco, fue algo diferente para nosotros, y sentimos que el público lo tomo de muy buena manera."

Las letras tienen un tono realista y pesimista, en canciones como "Oh what a world" o "Lousy sum of nothing", pero a la vez el cierre es optimista y alegre, con "Just a little love", donde quieren dar el mensaje de que el amor es la respuesta. ¿Trataron de lograr un balance?
Sí, es realmente así. No queremos dejar a la gente deprimida (risas). Tanto Andy como yo somos personas optimistas, más allá de las cosas raras que pasan en el mundo, tengo un hijo de doce años, así que no me puedo permitir ser pesimista todo el tiempo. Tengo que pensar que va a ver un futuro más luminoso para él. No queríamos dejar con ese sentimiento de ver todo negro. Pienso que lo que está pasando es blanco y negro, que hay cosas que son realmente buenas, y otras realmente malas, y creo que las cosas van a estar bien de nuevo. Soy optimista por naturaleza.

Próximamente van a publicar "World beyond", una colaboración con Echo Collective que promete "una reinterpretación clásica" de todas las canciones del disco. Del mismo ya adelantaron la versión de "Still it´s not over". ¿Cómo surgió la idea?
Estábamos hablando con la compañía discográfica, y generalmente cuando sacas un single (N. de la R.: se refiere a "Love you to the sky") piensan que el resto del disco va a ser bailable. Pero después se dieron cuenta de que la mayoría de las canciones eran más lentas, de que tenían otros climas, y que sería interesante hacer arreglos de cuerdas para esas canciones. Les pareció una muy buena idea, así que decidimos reinterpretar el disco completo.

Tuviste dos proyectos antes de Erasure, pero la sociedad con Andy ya superó la barrera de los 30 años. ¿Cuál es el secreto, la clave, cómo definirías tu relación con él?
El secreto para la longevidad es la capacidad para admitir que tu idea no es siempre necesariamente la mejor idea. No tratar de imponerse, sino decir "OK podemos volver atrás", y viceversa. Todo se trata de compromiso, realmente, porque siempre hay una canción más por escribir. A veces vas con una idea que te parece genial, pero la otra persona no está de acuerdo. Nuestra relación siempre fue muy fluida, y creo que esa es la clave.

Tienen un método de composición simple, tradicional. Tocas unos acordes en la guitarra acústica y Andy canta una melodía. Los sintetizadores y la parte electrónica viene después...
Sí, es importante porque le damos importancia a la melodía, más que a cualquier otra cosa. Al final del día, una canción tiene que ser buena realmente. Si la canción es pobre, si no es sólida, no la podes maquillar usando cosas electrónicas. Empezamos las canciones con un piano o guitarra acústica y, si funcionan con esos instrumentos simples, estamos en presencia de algo importante.

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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