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Entrevistas | Vie, 25 de Nov de 2011

''Me gusta generar cosas a partir de una canción'' El momento de Vicentico


Algo cambió en la carrera solista de Vicentico con su último trabajo Solo un momento. El disco no solo lo devolvió al ex LFC a un sonido más simple, sin vientos ni percusión, sino que cuenta con grandes canciones, que gustaron a público y crítica por igual. En la recta final de un 2011 inmejorable, Vicentico volvió a Rosario para presentarse el sábado paado en el Anfiteatro Municipal, después de haber colgado el cartelito de sold out en su presentación de junio en el teatro El Círculo.
 
Solo un momento es el cuarto trabajo solista de Gabriel Fernández Capello, fue editado a finales de 2010 y es el primero después de la vuelta de Los Fabulosos Cadillacs. El disco fue relanzado este año en edición CD + DVD, con la inclusión del tema de Franco Simone “Paisaje”, que Vicentico aportara a la banda de sonido de Viudas, película en la cual participa su esposa Valeria Bertuccelli. El DVD contiene, además del video de dicho tema, material grabado en vivo en el Luna Park.
 
A la hora de charlar con Rosariorock.com, a Vicentico se lo nota relajado, con mucha amabilidad y predisposición, la suficiente como para que cada respuesta sea abundante en ideas. Cuando uno le pregunta si prefiere que lo llame por su nombre artístico o simplemente Gabriel, responde con un amable “como quieras vos”. Las próximas preguntas serán ya las habituales de rigor, y los 10 minutos asignados para la entrevista no serán suficientes, la charla se pasa volando, es sólo un momento…
 
En este nuevo disco lograste un sonido electro/acústico más simple, sin vientos, percusión o ritmos latinos ¿Es adonde querías llegar en los trabajos anteriores?
No, este disco es este disco, cada disco que hice tiene el sonido que tenía que tener. Lo único que hago en la vida es hacer discos y después tocarlos, no sé hacer otra cosa. Cada disco es como tiene que ser, lo llevo hasta lo máximo que se pueda, tal vez con los anteriores trabajos no logré lo que logré con este. Como decís es una especie de síntesis, que aún es mejorable, supongo que puedo entender un poco más como hacer discos de este modo.
En realidad me encapricho con un modo de trabajar, por eso los anteriores 3 discos, que fueron seguidos, contaban con la misma banda o con el mismo mood de tener muchos percusionistas, vientos, como más orquesta. Este es lo opuesto, como encontrar un camino dentro de lo pequeño y lo mínimo, un bajo, una batería, un teclado y punto, no más que eso. Son canciones simples, ahora estoy en este proceso, tratando de encontrar un camino por ahí. 

¿Qué tan importante fue Cachorro López, hasta qué punto tiene que ver el productor en el sonido del disco?
Tiene mucho que ver en el sentido que es como un coequiper durante los 6, 7 meses de composición de un disco. Es como una oreja fresca, que puede ayudarte si estás trabado en algo. Si hay algo que destaca a Cachorro es que es un especialista en simplicidad, siempre encuentra donde está la complicación. Yo a veces puedo ser muy simple o a veces muy complicado y aferrarme a alguna idea un poco tonta, y Cachorro es ideal para corregirte eso. El productor de un disco hace que el trabajo sea agradable, si no te llevas bien es una pesadilla. Cachorro hizo que todo fuera muy agradable, somos muy amigos, nos vemos fuera del trabajo, de la música, así que es un placer.

¿Te lo recomendó tu amigo Andrés Calamaro después de La Lengua Popular?
Yo a Cachorro lo conozco desde hace muchos años. También te digo que el hecho de que haya grabado con Andrés La Lengua Popular hizo que yo pensara en él como productor. Yo había pensado antes, lo habíamos hablado mil veces, pero no fue hasta que hizo LLP que esto se confirmó, tal vez tenga algo que ver. Con Andrés mil veces hablamos de lo genial que es Cachorro como productor.
 
¿Estás pensando en que el próximo disco pueda seguir esta línea?
La verdad es que todavía no pensé nada. Recibí algunos empujones sobre qué voy a hacer el año que viene, por parte de los muchachos de la compañía o gente que se ocupa de estos tiempos. No pensé nada porque el disco ni siquiera cumplió un año, hace 11 meses que salió y creo que está en su pleno momento de madurez, lo estoy tocando en vivo. Todavía no estoy en el momento de decir “necesito más canciones”. Ahora voy a tocar hasta diciembre y después me voy a tomar un momento de descanso, de huevo total, y ahí supongo me daré cuenta de que tengo que ponerme a laburar en más canciones y pensar en un disco, pero todavía no es algo que tenga aceptado dentro de mí.
 
Además los tiempos de las compañías a veces no son los mismos que los de los músicos…
Tengo una relación como muy frontal y muy directa con las compañías y con el negocio. No tengo ningún problema, a mí pueden venir y decirme “tenés que hacer un disco ahora” y si yo no puedo no lo hago, o también contestar “si, buenísimo” y lo hago. No hay nada que me moleste, lo tengo totalmente trabajado, pensado, asumido.
Sé como son, sé como soy yo, no tengo prejuicios, no hay modo de que te puedan presionar si uno no deja lugares para la presión. Incluso hay veces en que a mí me sirve la presión, soy una persona muy dedicada al ocio (risas). Puedo pasar años sin hacer nada hasta que me digan “vos acá tenés un contrato firmado, tenés que grabar un disco para tal fecha” y es ahí cuando yo me pongo a trabajar.
 
Viniste a Rosario en junio pasado y agotaste el teatro El Círculo, ¿Cómo va a ser el show del sábado en el Anfiteatro? Un lugar más grande y al aire libre.
La verdad no sé como va a ser, no tengo ni idea. Sé que estamos todos con ganas y que tocar en un lugar al aire libre en Rosario… debe haber pocas cosas tan agradables como esas, tocar en una ciudad como Rosario que tiene río, que tiene verde, que tiene árboles. Si uno puede hacer un lindo concierto un sábado a la noche, en un lugar con cielo, es lo más lindo que le puede pasar a cualquier músico.
No sé realmente como va a ser, porque no son cosas que me planteo antes de un concierto. Si va a venir gente o no, yo estoy abierto a que no venga nadie y hacer un concierto para poca gente, lo he hecho tantas veces en mi vida, o también muy alegre si viene mucha gente y pasar un buen momento. Todo es parte del camino del cantante.

Me refería también a la estructura del show, a las canciones…
Si, es la misma banda, quizás algunas de las canciones varíen, depende. Yo armo la lista de canciones un ratito antes del concierto o durante la prueba de sonido. También tiene que ver con cómo está la noche, llegar al lugar y ver, “está bueno tocar esto” o incluso cambiamos la lista durante el concierto. Sabemos un montón de canciones, de mis discos solistas y de las viejas, también puedo tocar algo yo con la guitarra.
 
¿Qué criterio tenés en cuenta a la hora de elegir temas de LFC en tu repertorio? Si es que hay alguno o elegís según como venga la noche.
Si uno está muy atento a lo que le está pasando por dentro, está bien el como viene. Sino, lo que trato de pensar mucho es que los conciertos tienen un sube y baja de canciones, de climas, de luces, de parte de los músicos, de cómo manejar el crecer o decrecer en la intensidad de las cosas, me parece un arte. A veces elijo las canciones porque le dan al concierto cierto toque de intimidad o de grandeza, elijo de eso modo y también es súper caprichoso.

Cuando volvió Soda Stereo, y todo el mundo les hablaba del éxito y los millones, sus integrantes resaltaron que lo más importante de todo había sido haber podido “recomponer relaciones”, ¿Qué fue lo más importante que te dejó la vuelta de Los Cadillacs?
Ciento por ciento haber pasado dos años y pico con mi familia, con quienes son tu familia desde que tenés 15 años. Para nosotros fue una salvación poder juntarnos y volver a tener lo que tuvimos siempre, y que en algún momento se había apagado porque el trabajo hace que te vayas confundiendo y equivocando, creyendo que la amistad no es lo más importante, que lo más importante era la música, como pensábamos en el 2000 antes de separarnos.
Después nos dimos cuenta de que lo más importante era que éramos amigos y que la música venía en consecuencia, en el caso de Los Cadillacs por lo menos. Nos dimos cuenta que era regroso tener una familia musical, que las energías que teníamos en el escenario tenía que ver mucho con la amistad. Todo lo que nos había pasado, por lo cual nos habíamos peleado o no habíamos estado con buena onda, se debía a que éramos muy amigos y nos queríamos mucho. 
 
Venís grabando y tocando muchos covers en vivo, ¿Qué representan? ¿La variedad que elegís es para derribar prejuicios de estilos, ir en contra de las etiquetas y que la música sea una?
El querer derribar prejuicios es una consecuencia que viene después. Puede pasar lo que decís, pero no elijo una canción para derribar nada, la elijo casi porque no me queda otra. En general es porque se me meten directamente, casi no tengo opción de no grabarlas, me suenan tan mías y tan cómodas que lo hago. Son canciones que conozco mucho, que me sé de memoria.
Por ejemplo en el caso de “Sabor A Nada”, del último disco, nunca se me hubiera ocurrido hacer temas de Palito Ortega, estábamos boludeando, grabando, zapando en el estudio y la canción se metió, y una vez que está ahí no hay modo de sacarla, una canción tan agradable, sea de quien sea. Después uno esta afuera y empieza a escuchar comentarios de por qué grabar una canción de Palito Ortega. Trato de poner mi granito de arena para que alguna gente medio cabeza entienda que la música no importa de quién es y de quién no es, lo que importa es otra cosa, o no importa nada.
 
¿Está bien si digo que Vicentico hace música popular y que, más allá del talento, su principal virtud es la voz? ¿Cómo te definirías?
No se, da para largo, si está perfecto (risas). Definirme a mí mismo es una cuestión que no sé como decir. Lo que más pienso acerca mío es que me gusta y disfruto mucho haciendo canciones, tratando de hacer una canción que esté buenísima. Tengo la intención de hacer esas canciones eternas, perfectas, después obvio que uno la recontra pifia, pero la intención que tengo es esa. Y transmitir alguna clase de sensación con las canciones, de ponerle algún sentimiento a la canción y que se transporte, haga sentir, entender, viajar a determinado lugar, aunque sea por un segundo.
Eso es a lo que me dedico, después a lo mejor tengo una voz que yo sé, por mí mismo, que me sale desde un lugar que yo ni me doy cuenta, cuando canto no soy consciente de lo que estoy cantando o que estoy haciendo.
 
¿Qué quedo de aquel que quería morir tocando ska?
Soy la misma persona, quedó todo y a la vez está todo más recalcitrante que antes. Todas las personas para mí no cambian nunca, lo que van tomando es nuevos modos de contar las cosas. Tal vez lo que yo en ese momento quería decir, lo decía medio brutalmente y ahora lo digo como más rebuscadamente, como tratando de encontrarle un poco más de belleza a las cosas, pero siempre fui como era en esa época, no cambié demasiado.

Vicentico - "Sólo un momento":
 

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